Bajo NOx o Condensación

Si queremos cambiar nuestra vieja caldera atmosférica, tenemos que tener en cuenta que actualmente está prohibida su instalación. 

Dichas calderas utilizaban el aire del interior del cuarto donde estaba instalada para realizar la combustión. Las calderas de condensación y las calderas de Bajo NOx usan el aire que viene del exterior a través de su chimenea para realizar la combustión.

Los gases resultantes, son expulsados hacia el exterior del cuarto a través de su chimenea por lo que no se produce contacto entre el proceso de combustión con el aire propio del cuarto, de ahí su denominación de calderas estancas. Una duda muy común antes de comprar tu nueva caldera es si comprar una caldera de condensación o comprar una caldera de Bajo NOx. Cualquiera de las dos calderas cumple con las normativas vigentes en cuanto a seguridad y emisión de gases contaminantes. Estos sistemas son un gran avance comparado con el sistema de las calderas atmosféricas. Las calderas de bajo NOx incluyen un sistema de enfriamiento de la llama de combustión, consiguiendo reducir la emisión de gases contaminantes.

Ambos tipos de calderas (condensación y Bajo NOx) son estancas, por lo que, como hemos visto, son más seguras y cumplen con la normativa actual (actualmente desde septiembre de 2015, se prohibió la fabricación de calderas de Bajo Nox por lo que cuando se acabe el stock, no podrán instalarse mas unidades.). Además ayudan a reducir el impacto medioambiental. La principal diferencia es la eficiencia que poseen las calderas de condensación. Éstas utilizan el vapor de agua generado en la combustión de los gases. Este vapor, se transforma en líquido y genera energía, lo que ayuda a calentar el agua produciendo un ahorro en gas. El rendimiento de estas calderas es mayor que en las calderas convencionales. Una caldera de condensación puede llegar a ayudarnos reduciendo hasta un 30% nuestra factura de gas.